Ni la muerte, ni la infelicidad, ni el fracasar son miedos relevantes ni tan importantes como el miedo que se puede tener en la vida por perder a la persona que más quieres. Perderla sin a verle dicho todo lo que tenias que decirle, eso que te guardabas bajo llave, todo eso que esa persona tenía que saber con o sin una despedida de por medio. No hay nada peor que se valla y nunca haya sabido cuanto la querías o cuanto la podías haber querido. No puedes arriesgarte a que se valla sin haber sentido un beso un abrazo. Sin haber calmado sus penas o dejar que halla secado tus lagrimas. Esa persona es especial por el simple hecho de haber marcado un antes y un después en tu vida, no dejes que se valla sin que lo sepa. La muerte es un miedo insolucionable por que a todos nos llega tarde o temprano. La infelicidad depende de cómo vea la vida y cuan negativo y pesimista sea. El fracaso solo se cumple cuando no se lucha por ganar, pero si esa persona se va, damas encontraras su remplazo.