Nunca olvides que yo te voy a
querer siempre. No por tus logros, no por tu apariencia, no por lo que sea que
hagas… Sino por una razón completamente
distinta: Por lo que eres. Porque desde el día en el que te conocí supe que
eras una de esas personas que se conocen sólo una vez, tan especiales que no
importa cuánto tiempo pasas sin verlas nunca las olvidas.
— Te espero sentada con dos tazas de té.
