Yo
te enseñe el barrio, mis bares, mi colegio. Te presente a mis amigos, a mis
padres. Escuche los textos que tú ensayabas, tus cantos, tus esperanzas, tus
deseos, tu música. Tu escuchaste la mía, mi italiano, mi alemán, mis pinitos de
ruso, yo te regale un walkman, tú me regalaste una almohada. Y un día me
besaste, el tiempo pasaba, el tiempo volaba y todo parecía tan fácil, tan
sencillo, tan libre, tan nuevo y tan
único, íbamos al cine, íbamos a bailar, íbamos de compras, reíamos, tu
llorabas, nadábamos, fumábamos, nos afeitábamos, de vez en cuando tu gritabas,
gritabas sin motivo o con motivo a veces, si, a veces tenias motivo. Yo te
acompañaba al conservatorio, yo estudiaba para mis exámenes y escuchaba tus
ejercicios de canto, tus esperanzas, tus deseos, tu música, tú escuchabas la
mía. Los dos estábamos cerca, tan cerca... Siempre íbamos al cine, íbamos a
nadar, nos reíamos juntos, tú gritabas, con motivo a veces y otras sin motivo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario