21 de mayo de 2012

Conservación de los recuerdos




Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con  pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y  lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra". Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones".
Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y  puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios,   y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

(Historia de Cronopios y Famas - Julio Cortázar)


No hay comentarios:

Publicar un comentario