20 de mayo de 2012

Los Fósforos


Photobucket"Mi abuela tenía una teoría muy interesante; decía que nosotros nacemos con una caja de fósforos adentro, pero no podemos encenderlos solos... necesitamos la ayuda del oxigeno y una vela. En este caso el oxigeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, una caricia, palabra o sonido que engendre una explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que  llega una nueva explosión  a revivirla. Cada persona tiene que descubrir que dispara esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego en resumen, es su alimento. Si uno no averigua tiempo que cosa inicia esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca.


(Como agua para chocolate - Laura Esquivel)

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